martes, 3 de septiembre de 2013

Eurotrip 2013: Budapest




Damas y caballeros sean bienvenidos a una nueva nota, en esta oportunidad Budapest, tierra de ancestros.

Luego de los problemas que sorteamos en el aeropuerto francés por un sacacorcho y pegarnos tremenda usaintiada carrera para no perder el vuelo, lo agarramos y siendo tan temprano me picó el hambre.
Hacia calor en Francia, increíblemente, y yo tenía hambre ni bien subimos al avión, nada increíble. Así fue como me puse a charlar con el azafato de Ryanair, un portugués que hablaba muy bien español, además de húngaro, inglés, francés y lógicamente, portugués.
La cosa que lo debatible acá era si me pedía un refuerzo de jamón o de tomate y pollo, y bueno, una cosa llevó a la otra y terminamos hablando de la selección uruguaya de fútbol y ta, el tipo ni se acordó que tenía que venderle hasta humo a la gente en su vuelo, que más que azafatos son vendedores de los cielos.

Así fue cómo con panza llena y corazón contento aterrizamos en la calurosa Budapest, y con una enorme emoción le dije a mi madre, "dale bo, se la Neil Amstrong de la familia y pisá vos primero suelo húngaro" y ta, un pequeño paso para la Marian pero un gran salto para la familia Hoffman.

Pasamos por el aeropuerto como perico por su casa (gran frase si las hay), no entendíamos nada lo que decían los carteles y ahí mi vieja con su "quesquequé" (leer nota de París para entender) entró a explicarme que se acordaba palabras y para mi me estaba vendiendo un buzón enorme porque yo de húngaro solo sabía que la capital era Budapest y no Bucarest cómo muchos se confunden, que esa es la capital de Rumania de donde es Inna una cantante que está fuerte como taponazo a la pera pero esa es otra historia, perdón el desliz.

Ya arrancamos con los quilombos de cambio porque ahí usan florín más allá de ser parte de la comunidad europea, para simplificar 10 florines son 1 peso uruguayo que a la vez yo tenía que pasar a euros porque ahora asocio en euros así que 250 florines eran 1 euro que a la vez eran 25 pei, ¡tatito que matete!, aunque ya está a 30 así que pa! me va a dar la chiripiorca de conversiones y eso que hablo de 250, imagínense cuando tuve que calcular el puto taxi que salió 4770 o algo así pero en euros.
Salió si la cuenta pero se complicó cuando tuvimos que evaluar los tres trenes de 130 florines por persona más otro bus en comparación a eso. TA! Taxi y a otra cosa que me iba a reventar la saviola de tantas cuentas de golpe.

Ahí nos dieron número y esperamos adentro del aeropuerto que nos llamaran por la pantallita de nuestro tranfer, al pisar la calle ya todo cambió, nadie hablaba nada de inglés y desde ese momento y por 3 días sentí en carne propia lo que los turistas sienten al ir al Uruguay, todos los carteles y señalizaciones están en un idioma que ni idea que significa, la gente no tiene ni idea del inglés en general y más esa gente, la de la calle, el comerciante, la gente que te puede dar una mano para ubicarte, ese común ciudadano no encara nada de inglés osea que manejate, si querés leer un cartel, bondi o lo que sea precisas 1o minutos para encontrar las palabras en el diccionario y luego de eso llevarte la impresionante alegría que gastaste 10 minutos de quemarte la cabeza para entender que lo que dice en la puerta es "utilice la otra puerta, gracias"... ¡que estrés! ¡pongan carteles en Uruguay en inglés viejo y déjense de tanto Uruguay natural!

Bueno la cosa que llegamos al hotel, un hotel rasca de una estrella pero prolijo, lejos de todo y muy viejo cómo la mayoría de las cosas en Budapest y más poniendo en contraste a la recientemente visitada París con sus inmaculados jardines.
Al hacer el check-in no me aceptaba euros el gnomo de la recepción, ahí a los ponchazos me explicó dónde tenía que cambiar y que tenía que pagar 400 florines por persona y por día de impuestos... y la que te parió!
Ahí salí en busca de un cambio mientras que mi vieja cuidaba las cosas en el hotel y miraba actividades para hacer. Al cabo de media hora encontré algo abierto, no puedo negar que igualmente me gustó salir así medio express porque tuve una primera impresión del laburante, de la gente en el día a día, una población muy avejentada, un ritmo muy tranquilo, diría yo muy similar a Maldonado, nadie cruza con la roja (por respeto a las leyes de tránsito o porque saben que no les da para el pique explosivo en caso de necesidad).
Intenté hablar con gente en diferentes locales para saber dónde cambiar guita y corrían la cara para no hablarte, por incomodidad, por molestia al idioma extranjero o simplemente por ser turista, quién sabe, el tema es que fue un parto encontrar ayuda.

A pesar de todo pude cambiar, pegué la vuelta ya con un agüita a mano que la adquirí con mi lenguaje Charles Chaplin y mientras volvía pasé por la puerta de un bar dónde había un veterano con ropa de presidiario de la cárcel de Alcatraz, un fenómeno.

Cerramos cuentas con el gnomo húngaro, dejamos las cosas, nos arreglamos un cacho y ya siendo como las 18 hs arrancamos para la rambla para tratar de agarrar un crucero. Ahí fue cuando empezó la historia del 49, el tram viejo cómo el agujero del mate que increíblemente no todo el mundo paga ya que no hay mucho control.

Al llegar nos informan que la temporada de cruceros de verano arrancaba al otro día y que con unos descuentos que podíamos conseguir en el hotel metíamos un 20% de descuento, por lo tanto decidimos salir a comer por ahí y sin correr, ir al día siguiente al crucero por el Danubio.

Encontramos un restaurant que nos tentó un poco y nos mandamos. Muy prolijo, nos pedimos un menú que tenía una sopa de entrada, gulash y un postre que no puedo ni repetir el nombre pero que fue mortal, lo que nos llamó mucho la atención fue la inmensa limonada que te daban por $60/€2 y podías encontrar fácilmente en diferentes lugares para combatir el calor.
Tremenda cena.

Panza llena, el equipo tenía que descansar para encarar una mañana de tour al día siguiente, sin embargo la responsabilidad ciudadana llamó a nuestros corazones y adquirimos tickets para el 46 de vuelta, ya que la ida... la ida fue por cuenta de la casa.




FIN DEL DÍA 1 EN BUDAPEST


Despertarse fue difícil, en ese cuarto enorme de tres camas y una ducha que andaba para el ojete no nos complicamos mucho para planchar de noche y despertarnos con problemas de dinamismo.


Mi vieja no me dejaba ver la comedia mexicana en la cuál hablaban en húngaro y estaba tremenda, tuve que encarar cómo pude mi mañana para llegar en hora al tour previo desayuno y angustia de abstinencia de comedia húngaro-mexicana.

Ese fue mi día de despistes, nos bajamos del prácticamente gratuito 49 y estábamos a dos calles del tour teniendo 15 minutos para llegar, asumo que ese día fue pifié cómo nunca me pasa con mi buena orientación, pero bueno, no anduve fino y nos fuimos a la mierda, ahí la remé con una mina que me salvó a mitad de camino de perdernos del todo, hubo aporte también de otros flacos que estaban de traje y me la jugué que alguno encaraba el inglés y así fue y bueno, llegamos tarde al tour con mi vieja puteandome por andar a las corridas y yo, que lo único que quería era tomar mate más despacio.

Apenas llegamos, eran una banda en el tour pero ahí nos dicen que el tour en español era con los plimplis que estaban apartados de la sociedad en otro sector y ahí, como buenos sudacas discriminados nos fuimos a otro monumento donde se congregaban unos 15 hispano hablantes encabezados por el guía, el chileno Aquiles que cuando me vio con el mate me dijo "¿uruguayo?" "exactamente" y ya me cayó bien el Aqui.

Un veterano que le gustaba hablar y pico era Aquiles, un poco de más y se hacía hasta un poco tedioso aunque en nuestro caso sin haberlo planeado se nos empezó a transformar inconscientemente el enfoque de nuestra visita a Budapest y lo encaramos de una para saber algo de nuestra familia, que en las tantas mentiras familiares siempre se dijo que habíamos sido muy importantes, minga importantes, simplemente parte de la historia.

El sol levantaba las piedras, por un lado yo contento de safarle al frío pero por el otro, a la uruguaya, ya me jodía mucho calor. Un argentino me dice "¿te puedo pedir un mate?" "si cómo no" a lo que luego se pisó el palito solo y me tuve que ajustarme a la petición literal, "nosotros siempre andamos con el mate encima, hoy lo dejamos en el hotel para no cargar" me dijo y mi respuesta mientras recibía de vuelta el mate que no el no volvería a poseer fue  "claro, yo primero pongo el mate y después veo que otra cosa llevo, lo cargo todo el día pero no puedo estar sin el mate", el flaco quedó un poco incomodo con mi respuesta y de mi parte, seguí con el mate solaina un rato más ya que mi vieja estaba con calor.

El tour estuvo largo, caminamos muchísimo, unas 3 hs desde Pest hacia Buda, el rio, plazas, el puente de las cadenas en el cual mientras lo cruzábamos se me dio por subirme a los andamios del mismo de espalda y con la mochila puesta, eran unos dos metros de altura y cuando agarré envión las patas se me fueron para atrás, me enganché la mochila y comí piso del bueno entre medio de la gente, que pajero.

También visitamos el castillo, vimos un cambio de guardia y estando en la cima del mismo finalizamos el tour, aunque unos minutos antes del final Aquiles nos habla de una estatua con un jinete y nos dice que los estudiantes previo a sus exámenes se reúnen ahí para tocarle las bolas al caballo para la suerte, en ese momento me dije a mi mismo ¿es un pájaro? ¿es un avión? oh no! es el pajero del argentino!, fue corriendo y le dio un beso a los huevos del caballo lo que ameritó el solemne grito de mi parte "pa! ta jodido ese examen eh".


(El argentino succionandole el miembro viril al equino)

Terminamos y fuimos a comer con los 4 argentinos del grupo, Aquiles y 2 o 3 peruanos que se abrieron en otra mesa.  Comimos considerablemente bien y para variar, comida casera que siempre tiene un valor agregado.

Salimos y nos fuimos 3 de los argentinos y nosotros dos hasta la muralla, vimos por fuera la iglesia, una armadura de caballero, también había una muchacha tocando el violín de manera muy agradable y luego de oírla un poco, seguimos de camino a ver a la guardia real nuevamente.

Estando ahí nos sacamos unas fotos con los macaquitos estos que están desparramados en cuanto país de Europa que uno visite (¿que pasó Irlanda?), luego de esto a uno de naranja se le ocurrió imitar la marcha militar y pasar por delante de los guardias y todos los turistas cambiaron el enfoque y modo de la cámaraa y pasaron a video hacia nosotros, hicimos unos 20 metros de marcha 1-2 donde hasta mi vieja se anotó, ¡estuvo tremendo!.

Ya en planta baja cruzamos el puente nuevamente hacia Pest, el calor pegaba lindo y antes de despedirnos de los argentino hicimos una paradita en una fuente de la ciudad para refrescarnos.


 


















Ese break vino bárbaro, nos despedimos de los argentinos con un típico "chau chicos" y un muy nuestro "nos vemo' " y nos compramos un helado, uffffff exquisito.

No teníamos ningún plan especifico así que le dije a mi madre de pasar por la sinagoga a ver si por las dudas conseguíamos alguna información de la familia, veníamos muy despejados disfrutando de la ciudad y ningún plan especifico de buscar nada de la familia, si surgía surgía pero se me dio por ir y eso cambió todo.
Al llegar vemos que había que pagar para entrar, ese no era el problema, el problema era que realmente nosotros estábamos interesados en información muy especifica y no en la historia de la sinagoga. Me arrimo a la vendedora de tickets y al fin encontré a alguien que fuera amable y hablara en inglés, le expliqué mi situación y me dijo que fuera por el costado a unos 50 metros al archivo histórico.

Fuimos con mi madre, golpeamos la puerta y a los 10 minutos sale un pelado re loco gritándome "what, what, what! its open" ahí primero me sorprendí, después me calenté y después me tranquilicé por necesidad en menos de 5 segundos, con mi cortesía falsa, por no mandarlo a la vulva de su madre ya que teníamos que entrar, le expliqué y a lo bull-dog me mandó de vuelta a la entrada principal.
Volvimos, ya estaba caliente pero me tenía que aguantar si quería algo, de nuevo a hablar con la mina de los tickets, puso cara como de resignación por el flaco como cuando uno piensa pero no dice luego de un suspiro (no le da la cabeza perdonálo), arreglamos el ingreso gratis, pasamos el control de seguridad y nos mandamos al archivo.
Ahí hablé con Vera, me pidió todos los datos y me dijo que la fuera a ver al otro día 10 am y buscábamos datos, alegría total con mi madre.

Nos fuimos en el 49 al hotel, nos cambiamos y arrancamos al crucero con los descuentos de la muerte.
El crucero era con tenedor libre, música en vivo y las bebidas a un precio razonable, fueron unas 2.5 hs de navegación saliendo 19:30 y llegando ya sin luz a atracar.
No seríamos más de 20, comí como donante de sangre, tanto la vista a la Isla Margarita cómo al parlamento húngaro valieron la pena desde el barco que lejos para mi, el Danubio es el mejor rio europeo.
Había una pareja de veteranos que se bailaron todo durante esas 2 horas y media, solo ellos dos porque los demás comíamos cómo pacmans, con mi madre disfrutábamos la vista, hablábamos de lo que habíamos dejado atrás en esta primer semana de viaje y especulábamos de lo que hallaríamos al otro día en la sinagoga.






El crucero terminó, un lindo paseo con música y comida incluida a un precio adecuado.
De ahí nos fuimos a caminar un poco por el ghetto judío dónde vive la noche, dimos unas vueltas, yo me perdí de nuevo pero solo por 3 cuadras así que no fue tan grave y casualmente nos encontramos con el 49 que amablemente se ofreció a trasladarnos de vuelta hacia nuestro paraje.


FIN DEL DÍA 2 EN BUDAPEST


El miércoles 3 de julio fue un día que lo arrancamos llenos de motivación a las 9:30 de la matina.
Llegamos a la sinagoga, otra vez nos cruzamos con el pelado mala onda que esta vez no tuvo mucha chance ya que le metí el peso de una cuando me dijo que quería, le mostré la tarjeta de la mina de ahí y no le dio pa más.
Con toda la información fue rapidísimo de ubicar la partida de matrimonio y nacimiento de mi tatara-abuela Paulina Braun, en un ida y vuelta de información, traducción a mi madre, consultas, etc, Vera me dice "pero acá hay una dirección, y existe todavía, es cerca de acá".
Cuando terminamos de consultar lo máximo que pudimos le pagamos, le dejamos algo de propina que quién sabe si es para ella o para la sinagoga y nos fuimos a tres cuadras de ahí, dónde Paulina nació hace 138 años.

Mi madre super emocionada y yo con un entusiasmo único, ahí estábamos en el 12 de Nagy Diofa Utca en Budapest, actualmente hay un hotel y cuando intenté hablar con alguien para saber algo más de la propiedad nadie hablaba inglés así que nos tuvimos que conformar con saber que ahí estuvo nuestra familia hace muchos años atrás.

Para procesar tanta emoción caminamos en búsqueda de una plaza para armar el mate y canalizar emociones y en mi caso ideas y conexión de datos, la primera plaza no nos tentó mucho cuando vimos a unos flacos pinchándose heroína y ellos nos clavaron los ojos encima, la segunda plaza ya pintó mejor y más tranquila y ahí paramos por un rato.

Ya con la satisfacción del deber emocional cumplido caminamos en búsqueda de un ciber ya que quería chequear unos datos de lo que habíamos visto, ahí volvimos a confirmar que las cosas se dan cuando se tienen que dar ya que mientras tomábamos unos mates en frente a la pc el flaco de al lado nos dice (lo más curioso es que un húngaro haya sido lo suficientemente sociable para hablarnos) "mate" y se dio una gran charla, Miki es un húngaro que estudió por un año español en Barcelona y habla espectacularmente bien, conoce el mate por vínculos con sudamericanos y también, hace un tiempo atrás había estado buscando información sobre sus antepasados, casualidad, destino, cómo sea fue muy interesante hablar con el y lo mejor, que se haya quedado buscando información por mi sin que se lo haya pedido, nos ayudó a no generalizar la falta de amabilidad de muchos húngaros.

Sin planes fuimos caminando hasta el museo del terror en el cual al final no entramos, pero valió la pena porque sentado a metros del mismo estaba un hombre el cuál había comprado un cucurucho helado no para el, sino que para su perro que sentado frente a el lo lambeteaba, mordía y hacía lo que fuese para liquidarlo lo antes posible y aplacar el calor tremendo que había en la ciudad, muy gracioso de verlo.

Nos caminamos todo de vuelta y previo paso fugaz por la opera fuimos hasta el mercado.
Es un local enorme, antiguo pero muy bien arreglado, un mercado sin tanta vueltas.
En la planta baja están los locales de embutidos, postres, carnes y otros menesteres, en un local encontré la bandera uruguaya entre otras tantas y en búsqueda de los servicios higiénicos me cagué de risa con un carnicero que había clavado la cabeza de un cordero sin piel en un palo y le había puesto unos lentes de sol y un turbante, así mientras se reía con su compañero jodían a los colegas del local de enfrente y de paso saludaban a algún que otro comprador vecino que no dejaba de sorprenderse de la situación.

En el segundo piso estaban todos los souvenires (principalmente para mujeres) y un par de locales de comida, casera y bien servida por suerte.
Fue momento de compras por parte de mi vieja, con mesura como siempre y luego fue momento de que yo le hincara los dientes a los postres (alfajor relleno de mermelada a falta de conocimiento de dulce de leche y una borla de mazapán), con falta de mesura de mi parte para variar.

Nos fuimos en el 49 hasta el destino para acercarnos a la primera estación de metro de Europa, la estación fundada en 1896 y actualmente patrimonio de la UNESCO.
Ahora si vimos guardias controlando tickets y sin ningún problema llegamos a la plaza de los héroes.

IMPORTANTE TIP DE VIAJE: Interesante ver cómo las húngaras más allá de lo poco simpáticas que son, son de lo más sudamericanas para vestirse en el verano con vestidos transparentes y entangadas a morir. Sightseeing in Budapest.

Llegamos a la plaza, las esculturas me hacían acordar a los Unos de Atila, y de ahí nos fuimos a los baños Széchenyi que salían un dineral pero cómo turista es un gasto que se puede uno permitir.
Metimos horita y media de aguas, relax total para mi madre y para mi y luego otra horita y media ahí, sentados charlando de todo un poco, quién iba a decir que estaría con mi vieja en unas termas en Hungría alguna vez en la vida, dijera ella "queda para la historia".

Volvimos liquidados al hotel entre caminata y una nueva gentileza del 49.
Con el poco efectivo que nos quedaba compramos sólidos para la cena y mientras ya estábamos en el hotel, yo me encontraba en zona wifi, escucho a mi vieja que me grita desde el primer piso "Juan vení rápido por favor", ¡piré! cualquier cosa se me vino a la cabeza y me pegué un pique de la muerte juro por Dios, cuando llego la veo a mi madre media knockeada y con una toalla en la cabeza, "¿que te pasó?" "me caí en la ducha...(suspiré).... miráme a ver que tan mal está", y si, se había abierto el marote mal, lindo tajo cómo el mio, esta bueno esto de ser colegas de cicatriz a lo Harry Potter ahora también con mi progenitora.
Creo que le quedó bien después de cómo se lo pegué con la mil y única curita que conseguimos en ese masivo y tan rústico hotel.

FIN DEL DÍA 3 EN BUDAPEST

En la mañana del jueves teníamos que ir a la terminal de buses para agarrar bondi hacia Praga, salimos con tiempo para no correr más cómo siempre pedía mi madre, el gnomo de la recepción me mareo con ideas para ir hasta ahí, al final caminamos al pedo, no conseguimos el bondi que precisábamos y seguí mi idea de usar los tickets del 49 que seguían sin "funcionar" desde el primer día y de ahí meter metro hasta la terminal.

Llegamos 9:20 a la terminal y el bus se iba 9:30, ahí nos dicen que la terminal estaba cruzando la calle, salimos y nos fuimos a la terminal de trenes, ahí nadie nos sabía decir dónde era, ya estábamos nerviosos mal de perder el pasaje, mi madre no podía correr más y yo no tenía ni idea dónde mierda estaba esa bondi, nos quedaban 3 minutos y ahí fuimos hasta la esquina, en algún lado tenía que estar el bendito ómnibus. "¡Ahí ma!, ese es el bondi", cruzamos cómo enfermos la avenida en medio de un jodido tráfico, regaladísimos pero era más la adrenalina de no perder el bondi que la preocupación de quedar en paralelo chatitos contra el pavimento.
Llegamos, a mi madre se le asomaba el "bobo" por la boca y yo chivaba lindo, es muy gracioso verme correr de chancletas y mochila de mochilero, amerito un video.

La cosa que agarramos el bondi, un bondi muy lindo, moderno, con pantallas individuales, bebidas incluidas para el viaje de 8 horas hacia Praga y curiosamente, una azafata muy simpática.

De Hungría nos quedamos con la impresión de que es al menos Budapest, su capital, una ciudad vieja pero bien mantenida, la población si es una población vieja lo cuál justifica el ritmo lento de la ciudad, las mujeres se visten siempre cómo para salir, son muy atractivas (si fueran simpáticas les daba un 1o), en su mayoría están arriba del metro 80, tanto hombres cómo mujeres son de carácter recio y no muy amables si uno no comparte el idioma, cómo caracteriza a los europeos del este los hombres están muy grandes y con su cara de pocos amigos ta fea la cosa. Budapest a la noche cambia mucho y la vista sobre el Danubio es hermosa, la gastronomía está muy buena, los precios en general son bastante accesibles aunque cobran extras (asiento en los restaurantes, tipo de vaso además de los gustos del helado, impuestos del hotel, comisión del cambio, etc) que al menos a mi me molesta por el hecho que uno nunca sabe 100% que es lo que va a pagar en total, o cuando si y cuando no lo paga ya que difiere en todos los lugares.


Algunos lugares que no pudimos visitar pero nos hubiese gustado hacerlo fueron: La estatua de los zapatos a orillas del Danubio, ingresar al Parlamento de Budapest, Aquincum, ir a un espectáculo folclórico y el Hospital in the Rock.


Próximo destino Praga, iglesia de huesos de Kutna Hora, campo de concentración de Therezin  y una ciudad que realmente vale la pena visitar en todo sentido.





Sumate a la Página Oficial en Facebook


Juan Patrick
"La recompensa de una buena acción está en haberla hecho."
Lucio Anneo Séneca (2 AC-65) Filósofo latino

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Dejá tu comentario aquí...