martes, 7 de mayo de 2013

Uruguay, sentirse local nuevamente.



Segunda Parte


Ya instalado en casa, era tiempo de visitar a todo el mundo lo antes posible, tenía sólo 15 días más y muchas cosas que quería hacer.

Luego de las sorpresas realmente estaba muerto, un cansancio tremendo que no recuperaba, esas 50 y pico de horas volando, más tanta emoción junta me tenían de cama, pero no quería parar ni a dormir, así que al otro día de haber sorprendido a mi viejo y a la Casanova, tempranito como cuando canta el gallo, arranqué a acomodarme las lanas a lo del Félix.
Le caí así nomás de sorpresa, con un duende de regalo y miles de historias, incluida la del pakistaní que me arrancó parte de pelo de la cabeza, juro que sufro cuando me tengo que cortar el pelo acá ¡¡mal!!.
Ahí nos quedamos, algún matecito de por medio como siempre, charlando con alguien que es algo más que mi peluquero, un compañero de carreras, un tipazo, un laburante, un crá!, y lo que más me emocionaba en ese momento era eso, estar ahí tomando mate y charlando, no que el ir a la peluquería sea un mero trámite más (me siento una mina ahora, pero bueno, es verdad), los vínculos humanos.

Me quedé unas horas y de ahí medio rápido, porque tenía que ir al aeropuerto a levantar la valija que había aparecido, me pegué una escapadita hasta la casa de la madre de Moni, mi amiga uruguaya acá en Irlanda que oh! casualidad, era vecina mía cuando vivía por Reducto y sí, como siempre decimos,"en Uruguay nos conocemos todos", es así 100%.

Estaba en la puerta, esas cosas bien uruguayas que me encantan, la sorprendí, la saludé, ella me invitó a pasar, charlamos unos minutos y me disculpé porque tenía que ir hasta el aeropuerto y cerraba la oficina que me tenía que devolver la valija en horita y media.


En el aeropuerto todo bien, llegó media cascada la pobre valija pero aguantó la toma tranqui, ¿¿¿y los whiskies??? eso era lo único que me preocupaba, así que no quedaba otra que llegar a casa, empezar con el reparto de regalos (y tortura folclórica incluida) y chequear los Jameson.

Así fue, llegamos y a la repartija, pero sin antes cumplir con los trámites de rigor que son la tortura a quién va a recibir el regalo, costumbres de la familia más bien.





Fueron simplemente un par de churrascasos, un poco de saliva en caras ajenas y algunas "cosquillas" un poco extremas, pero es lo que nos motiva para hacernos regalos, no solo hacer feliz al otro por darle algo lindo, sino saber que tenemos un momento de castigo sin represarías :).

Un buzo y unas pestañas gigantes para el auto de mi vieja, un buzo para mi hermano y mucho circo para St. Patrick, fueron algunos de los regalos. El whisky postalina y algunas otras prendas fueron a parar con mi viejo a la noche, cuando además nos partimos la boca en un restaurant español y luego, para no perder la costumbre nos fuimos a una heladería para terminar con una buzarda de oso. El otro whisky, fue bien asesinado con unos amigos felizmente.






St. Patrick, un capítulo aparte. Ese domingo 17/3, lo lógico hubiese sido estar acá en Irlanda en el epicentro de la cuestión, pero no, no hay cómo festejar algo con tu gente, con mi gente y ta, fue tremendo.

Arrancamos tipo a las 17 hs a chupar con mi hermano, él estaba más prolijo que yo (raro) y yo muy irlandés tomando temprano, vino el Chengue, un amigo de toda la vida de Hernán y con gorros y equipamiento cirquero para todos arrancamos al centro en el auto con pestañas, la gente piraba cuando veía un auto con pestañas y adentro, tres duendes verdes agitando jajaja mortal.

Llegamos al centro, me encontré con sarita, una amiga que ya ni sabemos de dónde nos conocemos porque nos hemos cruzando en tantos lados en la vida que simplemente, nos conocemos y punto jeje.
Eran tipo las 19 hs, no mucha gente, me pongo a hablar con un tipo de la organización y sale el tema de donde vivo y donde laburo etc, él se va y yo me giro para ir a saludar a mis ex compañeros del Hash House Harriers Uruguay, que sin lugar a dudas tenían que estar ahí tomándose una en este St. Patrick luego de haber corrido por las calles de Montevideo.
Luego de un par de historias, saludos de por medio y fotos, volví con mi gente y ahí me cayó el de la organización, me vino a presentar al Brand Manager de Jameson Uruguay, nos quedamos charlando un rato, el tipo re contento y emocionado de cruzarse con alguien de estos pagos, buenísima onda, yo ya estaba medio adobadito igual y ta, quería chupar, así que cruzamos contacto para cuando vengan en Agosto y nos deseamos feliz St. Patrick.

De ahí en más mis recuerdos empezaron a ser más escasos minuto a minutos, recuerdo que más allá de mis euros, nos fuimos a la uruguaya al kiosco de la esquina a comprar más barata la chela de litro, ahí agité a medio pueblo (mala mía, lo asumo), jodas, fotos mediante, ahí veo a un flaco con una camiseta de GAA de Donegal y ta, no podía ser de otro lado, lo encaré y le digo en inglés "sos irlandés ¿no?" y bueno, nos quedamos charlando, era un irlandés que vive hace 2 años en Canadá y para festejar este día, su día, se vino a Montevideo y luego seguiría recorriendo Sudamérica, por mi parte le conté que soy uruguayo, que me vine de vacaciones después de un año y que actualmente vivo en Irlanda, interesantes cruces de países, culturas y destinos.

Mi hermano me dice, que fueron a mear y cagó a tiros a uno, no entendía nada y fui, ahí lo vi, era un muchacho que no estaba muy bien del marote y cuando estábamos liberando el líquido indeseable pero que tanto placer le da a uno cuando lo deja ir, mi hermano, con su armamento imaginario, de revolver y granadas lo empezó a atacar, yo no entendía nada, hasta que lo vi, pobre botija, le venían ataques, se escondía, salía y caminaba, volvía, iba y lo miraba, mi hermano que le vino la chiripiorca y no paraba de tirarle, granadas, tiros, flechas y todo lo imaginario que podía tener consigo mismo mi pequeño Rambo doméstico.
En una fue buenísima, mi hermano le promete hacer las paces, a esa altura el Chengue y yo descostillados de risa en el callejón viendo esta masacre intelectual de armas imaginarias, ahí se arrima la víctima, mi hermano le sigue haciendo cabeza y cuando lo tiene a 15 metros fue su fin, puso todo el arsenal a trabajar, no respiraba Hernán, estaba encarnizado mal, el pibe iba y venía, no sabía qué hacer, nosotros medios entonados cagados de risa y para todo eso lo mejor, en todo el dialogo que lógicamente iba indicando mi hermano que tipo de armamento utilizaba para que supiera los daños imaginarios que le había propinado, le tira esta frase en su verborragia "te di, te di un tiro en la pierna" y fue lo mejor, el pibe se agacha y se entra a refregar la pata como si le hubiese dolido jajaja yo no daba más de la risa, ahí el pibe entra a recular, yo le digo a mi hermano que use la bazuca que con eso lo liquida, mi hermano carga la bazuca imaginaria y le tira, creo erro y le pegó a una columna, y el pibe se fue corriendo a la casa.
Nadie salió herido, pero que me di vuelta de la risa como hacía tiempo eso seguro.

Volvimos al ruedo, al llegar al kiosco la Casanova ya había caído, yo empecé a hacer upa a la gente, empezó a lloviznar, seguimos tomando, más gente vino y se fue, yo mamado mal pero no paraba de tomar, me encontré una vecina uruguaya de acá Dublín, después a unos compañeros de la UTU que estaban en España y no los veía hacía 6 años, un viaje todo, la gente a mi hermano y a mí nos pedía para sacarse fotos por los gorros, un viaje.
Lo último que recuerdo es estar con dos cervezas de litro en el brazo que ni idea a quién se las hice, ir a buscar a mi hermano y.... OFF!, me apagué mal.

Los testigos dicen que llegaron mis dos amigas, cada una más petiza que la otra, y me sacaron del tumulto de gente porque estaba mal mal. Fuimos hasta la parada del bondi, mamado y todo, la Casanova dice que la cagué a trompadas (soy tan tierno :P ), y sarita que estaba conmigo me tenía de la mano y yo todo tierno le decía,"muchas gracias, esto en Irlanda no pasa, la gente no te cuida así", soy pura ternura lo se jejej.
Me contaron que mi hermano me vino a buscar y como había paro de bondi y taxis, entramos a hacer requeche de transporte. Nos fuimos hasta los cuernos de Batlle en uno, ahí nos bajamos, el otro bondi que nos servía pasó y no nos paró, un plancha pasó caminando al palo decía que venía desde el Shopping Montevideo y se iba hasta Paso de la Arena, achicó el paso un cacho y mi hermano le dijo que siguiera que conmigo no encarábamos nada tan rápido, para variar, me entró a romper la japi mal, yo no podía hablar, solo gestos y reírme porque estaba en la B mal.
Vino otro bondi, antes de bajar yo no encaraba nada y el narigón me obligó a bailar arriba del bondi, yo le hice caso, iba abrazado (más bien colgado) de él, él cagado de risa arrastrándome, yo mamado y todo me acordaba hacía un año cuando la situación fue igual pero al revés, yo lo traía a rastros, se le caían los lompas, le metía la mano en el culo, el no encaraba, yo le metía los dedos en la oreja, el no encaraba nada de nada pero nos reíamos. Ahora fue igual, pero al revés, como se nota que estaba contento y tranquilo, porque no me mamaba así desde que estaba en Uruguay, lógicamente saber que uno está solo y depende de uno mismo lo hace cambiar a uno, y bue, ahora estaba en casa y podía confiar.
Llegamos, mi hermano me despachó en la cama y se voló.



  


La siguiente semana me dediqué a hacer mucha casa, algunas vueltas necesarias, cena en lo de mi abuela con mis tíos, donde les pude dar los regalos que había traído para ellos, salimos a correr con mi hermano y mi viejo, pa! que contento que me dejó eso, como antes corriendo hombro con hombro con mi viejo, fui a saludar a la gente del Abitab de la esquina que dos por tres me mandan mails y siempre me recuerdan, hice mucho Montevideo, bondis, olores, luces amarillas cortas que casi me despachan a mejor vida un par de veces, fuimos dos veces a ver cuartos de final de la liga uruguaya al Palacio Peñarol con mi viejo, mi hermano y su novia, también al Estadio Centenario a ver Uruguay - Paraguay por las eliminatorias.

También anduve por 18 de julio que fui a comprarme libros y esa fue buenísima, decidí irme caminando hasta mi antiguo laburo para saludar, agarré todo 18 desde la intendencia hasta Tres Cruces y en esas 10 cuadras me encontré primero con un pibe del Club Montevideo, me contó que anduvo por Brasil y un par de cosas más, seguí unas cuadras y por sobre los techitos verdes me crucé con Juan M. Lauro, mi ex entrenador de triatlón, un atleta tremendo y buena gente por sobre todo, seguí 2 cuadras más colgado con esas coincidencias de tan solo ir por la calle y encontraste gente, y me crucé con un uruguayo que fue compañero mío de viaje acá, llegamos con una semana de diferencia y fuimos al mismo colegio, él se había vuelto 1 mes antes y estaba con una estadounidense que había conocido acá en Irlanda y andaba de paseo por Uruguay.

¡¡¡Que divino!!! estas son las cosas que son difíciles de transmitir pero a uno le encanta de su país.

Llegué a Porto, me encantó verlos, muchos cambios luego de un año, no pude ver a todos pero me gustó mucho al menos estar casi una hora con ellos, yo me sentí parte de la empresa y eso está bueno, pero es espectacular sentirse cercano a las personas, seguimos en contacto y me alegró mucho verlos y ver alguna pancita nueva que otra.


A mitad de semana me pude ver con mis amigos, el Dani y el Pelado (solo faltó el Mati que está en España), tremendos tipos, con los que siempre nos contamos las mismas historias pero que no paramos de cagarnos de risa y comer como cerdas, nos clavamos 2 kilos de asado, medio de mollejas (hinche las pelotas para comer molleja aunque era carísima), un par de morcillas y algunos chori, el whisky, coca, la picada obligada con papas, maní y alguna que otra porquería más y de postre, helado, ¡¡¡divino!!!.
El Dani nos contó de su viaje por floripa, el pelado de su hija que cada vez está más grande y el más orgulloso y yo, alguna que otra anécdota de este año que pasó y alguna pasada, como la vez que me gané el Oscar como ellos proclamaron, un 24 de agosto en una noche de la nostalgia jajaj.








Todavía me quedaba una semana más, en la que me fui para afuera con mi vieja primero y luego con mi hermano y mi viejo, los momentos de decir adiós y lo más duro, el aeropuerto.


Me estoy yendo a Escocia por unos días pero a la vuelta, luego de la nota obligada de Escocia, se vendrá el remate de mis mejores vacaciones, mis 2 semanas y monedas en Uruguay, en mi casa.



Juan Patrick


"La lectura es a la mente lo que el ejercicio al cuerpo." Joseph Addison








4 comentarios:

  1. Jajajajajajajajajaj nunca me reí tanto te juro, meta bazucazos al hombre, que bien que estuvo eso.

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    1. jajajjajajaj fue BUENIIIIIIISIMO !!!!!!!!!

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  2. Montevideo es Montevideo por mas palo que le demos, tiene eso, el caminar por la calle y encontrarte 20 conocidos, el respaldo de la gente que uno conoce, la familia, amigos, por mas que hay varias cosas por descubrir siempre volvemos al mismo lugar. Abrazo Juan! , Conrado

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    1. Esa es una gran frase "Siempre volvemos al mismo lugar"... es así, abrazo Conrado ;)

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