domingo, 21 de abril de 2013

Italia.... y fui un legionario!



Es verdad que no terminé de escribir de mi viaje a Uruguay y mucho menos de llegar y desarmar la valija cuando me dijeron en el laburo "tenés una semana libre"... y volé! propiamente dicho.

Esto fue el jueves de la semana pasada en la noche y el domingo en la mañana, luego de arduos controles en el aeropuerto por los motivos lógicos de pasar con el termo y el mate, me subí al avión de campera, buzo, dos camisetas y pantalón jogging para a las 2 horas y media, llegar a Pisa en Italia con un calor divino, y empezar a tirar ropa para los costados.

Llegaba sobre 14.30 a la pequeña ciudad de Pisa, luego de un extraño y por suerte, sencillo trámite de presentación de pasaporte me encontré ya adentro del país de la bota.
Contaba con el hostel reservado para el primer día y luego, nada, para variar, sin hostel, sin destino pero con 4 días a mi completo piacere :P

Así fue como salí del aeropuerto, la gente en el jardín del mismo tomando sol, yo contentazo de que el sol me diera de punta y hacha. Arranqué a tomarme el bondi, que ya para conseguir el boleto fue una tranza porque no se un joraca en italiano y mucha gente acá no habla inglés, pero ta, a digalo con mímica salió la foto y compré el pasaje, lo mejor fue después  preguntar en la oficina de turismo como llegar al hostel y terminar hablando de la clasificación de Uruguay al próximo mundial y Cavani, que grande el fútbol.

El bondi fue un chiste, tardó 15 minutos en pasar y cuando me subí me bajé a las 2 paradas, pero bue, derechos de piso que se pagan por ser foráneo y ta, 1 euro no me va a hacer pobre así que contribuye al transporte público italiano.

El Hostel Pisa prolijo, no me hicieron drama para hacer el check in minutos antes de las 15 horas, no como en Manchester que me rompieron las pelotas después de haberme dejado en la calle toda la madrugada.

Así como llegué dejé las cosas, me puse la indumentaria de verano y calenté agua...a la calle se ha dicho!!!

Ni bien agarré la calle principal de Pisa, tenía un complot con mis ansias de conocer, era el amotinamiento de mi estomago que me suplicaba por comida (para variar) y ya que estábamos en Italia, una vez podía comer pasta que tuviese buen marketing y no fuese hecha por mi (que suelo comerla con miel, muuuuy recomendable aunque no me crean).
Así fue como me senté en las mesas que habían en la calle de un local de los tantos por la calle Corso Italia. Me pedí unos spaghettis con salsa de tomate y una birra, la cosa terminó en que tuve que usar google para encontrar los tallarines putos esos, era puro plato el tema italiano este, la pasta me queda mejor a mi y eso que son los que compro en el super a 94 centavos el kilo y para redondear, me cobraron 10.5 todo, yo calculo 6 la pasta, 3.5 la chela y 1 la mesa... ya arrancamos mal, si hubiese comido bien no me molestaba pero así, naaaa!

De quemado me compré un helado a media cuadra jajajja la que atendía ahí nosé que raza era, no le entendí muy bien el ladrido :S calidad de la atención en mi primera impresión 0 tirando a menos.

Liquidandolo, crucé el Rio Arno, estéticamente muy particular los edificios y pasillos de la ciudad, una que me mató y no llegué a meterle una foto fue los carteles de WIFI que decían WI - Pi y la i era la torre inclinada, muy bien ahí ese marketing y circo pisero :P

Y ahí estaba, al caminar unos 10 minutos, entre los edificios y al terminarse la calle veo la torre, al toque me vino a la cabeza los tazos de los chizitos que tenía cuando era chico, con diferentes edificios o ciudades de diferentes países, uno de esos la torre de Pisa, que grande el tigre de los chizitos y que grandes los chizitos de ketchup, ojalá que vuelvan algún día :)

En la Piazza del Miracoli estaba la torre, y en esta plaza toda la gente y turistas de Pisa, estaba intratable eso de gente, lo más divertido era ver a la gente haciendo poses para la típica foto sosteniendo la torre jajajja que vejigas por dios!, a parte lleno de gente y el que sacaba la foto de cada individuo dándole ordenes al humillado, perdón, al autohumillado, de como poner las manitos y la gente toda contenta sonriendo y haciendo que paraba la torre, a todo eso miles de personas mirando, otras tomando sol y otros como yo, o más bien yo, pensando que puta foto distinta podía meter... y así fue como con la gran sugerencia de mi hermano, en reunión directiva de mentes zagaces, llegamos a la conclusión que la foto que debía tomar tendría que ser una como esta:




Viendo todo este circo fue que un guacho se me acercó y me pidió para intercambiar de fotógrafo, ya que cómo yo, era un mochilero independiente, así que nos pusimos a gilear y sacar fotos pajereando con la torre, ahí pintó charla, yo saqué el mate y nos pusimos a charlar, el conocía algo sobre el mate, y cómo siempre, un mate va, otro viene, terminamos hablando de mil cosas. Daniel, un austriaco de 21 años, ex empleado de una panadería que ahora disfruta de un tiempo como mochilero por Europa, previo a su nuevo laburo




Nos tiramos un cacho en el pasto a disfrutar de la tarde y la cantidad de gente que como nosotros paraba de pecho alegremente el sol y al poco rato, cómo el no tenía donde parar, lo llevé al hostel donde me estaba quedando yo.

A las dos horas, duchazo mediante, yo con un dolor de cabeza tipo mina cuando le mete excusas al marido para no concretar (pa mi fue el vuelo de mierd... ese que fue de cartón), arrancamos a la calle a ver que había para hacer (y comer!!!!)

Así fue como terminamos en el único local abierto a las 22 horas un domingo en Pisa, muy chica ciudad la verdad, sacando la torre y todo lo que esta adentro de la piazza no tiene mayormente ningún otro atractivo la ciudad, es para un paseo por el día y hasta diría, por la mañana o la tarde.
Después de la pisa tamaño familiar que cada uno de nosotros nos mandamos, birra pa´bajar, arrancamos para el lado de la torre nuevamente (sino teníamos que volver al hostel), otro helado de por medio terminamos llegando a la torre nuevamente pero esta vez para verla de noche, previo encuentro fugáz con dos minas en la calle, una ucraniana y una de kosovo con el cual se sucitó una conversación algo así como "hola de donde son?" "ucrania y kosovo, ustedes?" "Austria y Uruguay" "oh! wow, y que hacen acá? "tomando helado" "(risas) se vinieron hasta acá para tomar helado nomás¿?" "si, ta mal? ;)" "(risas) bueno nos vamos" "dale nos vemos" y llegamos a la torre.

Debatimos con Daniel sobre si la torre se inclinó o fue construida inclinada, noches de joda de el en Berlín previa llegada a Italia, que buena promo de pizza y cerveza por 7 euros que metimos y temas variados en general. Volvimos al hostel, yo reservé mi estadía por dos días en un hostel cerca de la terminal de trenes en Roma y nos despedimos, deseándonos lo mejor como todo mochilero debe de desearle a su eventual compañero de ruta y como en Uruguay hacemos, al estilo "a ver cuando hacemos un asado, no?", entre mochileros nos decimos "a ver cuando nos volvemos a cruzar, eh!".


El lunes amanecí con un apetito demoledor, al no tener desayuno incluido no dudé un segundo en hacer un temprano check-out y procurar alimentos.
A la cuadra veo un bar de barrio al mejor estilo primer mundo, muy bien decorado y preparado para atender al público.
Me pido un capuccino, jugo de naranja y un mega croissant, a todo esto se sucíta mi primer experiencia con el adictivo arte de la ingesta de café en Italia, yo había agarrado mi taza de capuccino cuando ya estaba llena la barra de gente tomando café de parado, así a la pasada, "un café", un buche, un euro y en menos de 5 minutos se habían ido, nada de sentarse, nada de esa pausa de bar, esa pausa de relax, simplemente la inyección de la ingesta y a seguir ruta. En todo esto, yo era el único usando una mesa y para justificarla (en realidad seguía teniendo hambre), me tuve que pedir otro desayuno completo.
No sabía si mirar los videoclips de la tele, tratar de entender que carajo decía el diario o admirar esto tan extraño como era para mi, ver gente que venía por un café y no se sentaba, que la barra explotaba de gente y todas las mesas estaban vacías, muy curiosa costumbre que luego vería repetirse en Roma.

Mi tren partió, un lujo ese tren, cabina para 6, yo entre medio de la dagor y la jubilada, primero música, luego se sumó el libro, cagandome de risa solo leyendo los cuentos de Edison Campiglia (Rafael Cotelo) y viendo como las javies ya no leían su libro sino que me miraban a mi, se cerró el libro y me dio hambre, pero para bajar tuve que habilitar el mate, la vieja de mi derecha creo la estresé de tanta cosa que sacaba y guardaba, cerraba y abría, yo serio, me reía, me paraba y me sentaba... la energía del viaje creo más bien :)

A lo lejos empecé a ver pueblos, esas casas con el particular estilo de la vieja Roma, esa que siempre vi en libros, que en liceo me enseñaron y un poco me intrigó, que ahora enfermo de ver Spartacus me imagino constantemente. Miraba a los campos y me decía "fa! pensar que por acá anduvo el salado de Spartacus y se dieron de bomba todos estos enfermitos, que salado bo!", mientras seguía con el mate, las pringles habían volado y la vieja de la derecha ya  tenía desorbitados los ojos.

ROMA TERMINI, llegué!... pa, cuanta gente dios mio. (Abro un parentesis nomás para comentar que acabo de terminar de ver la serie de Spartacus, seguida de toda la lectura en wikipedia de su historia y ta, quedé bajoneado, así que si se viene pum para abajo mi motivación en la siguiente redacción aclaro que fue esto que me dejó mal).
Llegado a Roma arranqué al hostel a tirar las cacharpas y salir a callejear, así fue, dejé las cosas en el Pop Inn de Roma, en un cuarto con decoración de cartoons pero que poco importaba mientras tuviese una cama y un loker. Así, bajé del 3 piso del edificio en el antiguo ascensor (el barrio es patrimonio y no se puede modificar) y me mandé a callejear un poco, primero, a rellenar el estomago y esta vez me la jugué por la pizza a ver si tenía mejor suerte cambiando el menú en una nueva ciudad, y por peso me pedí 2 pedazos de zapi, bastante bien estaban y de precio razonables, como para seguir el paso, sin quedarme lleno pero tampoco con un conflicto bélico en mi estómago.
Crucé la Piazza del Cinquecento y bajé por Via Cavour, entre carteles de opera que presentaban la Traviata, mil y una casas de souvenirs con todo tipo de artículos, mascaras, llaveros, gladiadores en miniatura, delantales medio eróticos para cocinar, etc, restaurants en pila y alguna que otra heladería, hacían junto a las espléndidas estructuras y edificios suculentos un deleite visual.

Seguí bajando en camino a cruzarme con la calle que me llevaría al Coliseo, mi único objetivo concreto, y en eso vi un edificio, un edificio que me hizo recordar a todas las películas romanas que he visto, series y libros, nosé cómo, pero mi cara cambió de golpe, era un niño disfrutando, me reía sólo, miraba ese edificio (ahora una iglesia), tocaba el marmol, pensaba en todo lo que habría pasado frente a esta, miraba la calle que no era pavimentada sino que contaba con las piedras cuadras esas (no me sale el nombre ahora) y pensaba cuantos esclavos palmaron para hacerla, cuanta historia entre una piedra y la otra, faaaaaa! fascinado totalmente... y no había visto aún el coliseo!!!!!!!.

Con esa adrenalina y ansiedad corriéndome por las venas de golpe, me mandé nomás a ver el coliseo, antes me topé con una zona inmensa de cosas para ver, era la zona del Palatino, donde también están los foros, estatuas de emperadores, arcos y más.
Lo vi, me vió, me perfilé y lo encaré, a vos Coliseo... no podía creerlo, tenerlo ahí! :)

En el camino a estar cara a cara con ese anfiteatro, me crucé con unos tipos que estaban disfrazados de legionarios y cuál niño que se para adelante de alguien en la calle que vende algo que le llama la atención o hace un espectáculo que cautiva su mirada, yo fui igual, me quedé mirándolos a medio metro (ellos estaban al pedo porque no se estaban sacando fotos con nadie), con los ojos redondos como luna llena, no me movía, no decía nada, solo los miraba y ta, con mi 1.87 no pasé muy desapercibido y uno de estos legionarios se me arrimó y me dijo si quería sacarme una foto, yo medio mongo todavía no encaraba y miraba las armaduras, los cascos y los escudos, ahí me habló de nuevo y caí a la tierra, le pregunté el precio ya recordando que no era un pendejo y poniéndome en mi actitud madura y al tiro me dijo "dejá tus cosas ahí y ponete esta toga, casco y esta es tu espada". Esto, tan solo esto, pago totalmente mi viaje, todo lo demás estuvo tremendo, pero esta boludez fue lo mejor de todo.
Eran solo tres fotos y nos pusimos a gilear, a combatir con las espadas arriba de un murito y a hacer boludeces para la foto, yo me olvidé del mundo como rara vez me suele pasar. Al ya no tener más show para hacer, nos quedamos charlando de cursos de gladiador y todo eso que quería hacer jajajajja y cuando le pago me dice "pará que te doy el cambio" "no, está bien, muchísimas gracias" con una sonrisa de oreja a oreja, lo despedí y el tipo nunca supo que me alegro el día y hasta ahora sigo sumamente feliz solamente por haber sido un legionario (más allá que está todo mal con los legionarios, yo estoy con Spartacus y toda la plebe de esclavos :P) por 5 minutos.





Ya en otro mundo caminé una cuadra más y me di de lleno con el Coliseo, que lugar por dios.
Lo recorrí por afuera, lo admiré en detalle sentado en un banco, le busqué cuanto detalle pude, me transporté en el tiempo imaginandome todo lo que pasaba adentro y afuera, en lo social y en lo político, todo el contexto y ahora tenerlo ahí era maravilloso.
Le di toda la vuelta y seguí hacia el Arco di Constantino, espectacular arco, detalles de todo tipo, me imaginaba el corso de cuando los cónsules o generales llegaban victoriosos de sus batallas y entre gritos, fervor, flores y laureles se paralizaba la ciudad para verlos llegar y pasar bajo el mismo. Mi cabeza juro que volaba.

Fue solo pasarlo y pensar arrancar hacia el Circo Massimo (el hipódromo) cuando me topé con la Via di S. Gregorio, tooooda la pinta que por esa ancha calle le hacían el cortejo a las legiones y sus comandantes, gente aclamando victorias, orgullo de la primera nación independiente y constituida de la historia, no eran solo metros de calle, eran kilómetros de historia que pisaba este uruguayo que lo más cerca que había tenido de Roma era el juego para pc Caesar 3 jajajaj

En mi mundo y entre un mar de turistas, fui hasta el hipódromo, las ruinas del mismo y su silueta que ya con esta uno se imagina su magnificencia, tremendo lugar, ahora, sitio para los jóvenes que se juntan a mirarse de lo que sería una grada hacia la otra, por otro lado gente caminando y un extenso terreno que esperan restaurar y bien invertido el dinero creo yo, como recuerdo, el hipódromo me dejó tomar una piedra de su pertenencia así que mamá, otra piedra para tu colección ;)

Con unas dos horas más de sol me dispuse a rodear ahora el Paladino, chiquito trayecto elegí, pero! para esto había venido o no?. Así fue como con vistas panorámicas, me vi todo desde la cima, los foros con el fondo de las antiguas construcciones de casas romanas, muchos turistas y yo otro más ahí sumando al colectivo.
Pasé por otros dos lugares increíbles, el Campidoglio y el Monumento a Vittorio Emanuele II, tan solo maravillosos lugares.



Ya liquidado, queriendo seguir viendo cosas pero ya con poco sol, me dispuse a volver, sin antes pasar por Via del Fori, contemplar el foro de 3 emperadores y el antiguo mercado romano, la cámara me pedía time out, y el martes me esperaba con muchas cosas para hacer por lo tanto decidí pegar la vuelta, ducha mediante, para ir a comer... y como me partí la boca.
Pizza con muzzarela (unos 30 cms de diámetro), cerveza, dos tostadas gigantes una con tomate y aceite de oliva y la otra con sardina, y para rematar, un tiramisú y un café con panna... así da gusto viajar!

El día no se podía terminar así nomás, al llegar al cuarto conozco a mis compañeros de cuarto, dos franceses (ya venía con prejuicios por mis pasadas experiencias) que andaban grafitiando la ciudad, dentro de su marco de ilegalidad, alcohol y cigarros incluidos adentro de la habitación no pintaban tan mal, los otros dos eran una pareja que ni idea de donde eran y estaban en su mundo.
Esta pareja fue mi perdición... pero que HIJO DE PUTAAAAAAAAAA!!!!!!!!!! tenía una corneta en la boca el mamadera este loco, no me dejó dormir en toda la noche me quería matar!!!!!!!! no roncaba, parecía que se iba a morir el botonazo, juro que dejó la vida en esos ronquidos, para que yo fundido me despertara más de 6 veces, mal mal mal... lo peor fue que en una re quemado, me levanto para ver si con un poco de ruido encaraba el vejiga este, se movía y capaz cambiando la posición y viendo que tenía un godzilla que lo estaba poseyendo paraba con el desfile de llamadas con amplificador que tenía.
Voy al ñoba y como eran las 2.30 ni me preocupé por cerrar la puerta, y en eso que me veo, al tiranosaurio rex que con una botella de agua se me mete al baño, con un asunto entre mis manos lo miro entre quemado y dormido, el bobelín este medio que duda y abre la canilla, yo si ninguna gana de quilombo y solo pretendiendo dormir sin el apocalipsis a mis pies me fui mas quemado todavía a tratar de conciliar el sueño... para que! le duró 10 minutos la paz a mi cabeza.... y vaaaaaaaamo de nuevo!!!!! yo no sé si era familiar del león de la metro goldwyn mayer o que historia, si estaba mamado o tenía una huelga en los orificios nasales, si era un principio de infarto o que historia, yo, no dormí nada bien.

Martes 9 am, no precisé de alarma por obvias razones, quemado pero animado por un día nuevo de muchas cosas para visitar me levanté.
Todo pronto para no volver hasta tarde, me clavé el desayuno berreta que el hostel nos pagaba en un local sobre la misma calle, lo lindo fue ver el espectáculo del café express y todos los tanos sobre la barra mientras que en las mesas, nuevamente, el único desubicado era yo que se sentaba para desayunar.
Y así salí 9.30 rumbo a la guerra, medio al tuntun cambié la ruta para empezar a caminar y me dirigí hacia la Piazza della Repubblica, como todo, muy lindo, exuberante y sumamente contemplado en detalles. Ahí seguí camino hacia cruzarme con las Quattro Fontanes, curiosa manera de tener cuatro fuentes, están en cuatro esquinas de un mismo punto, pero sobre el edificio, están buenas, raras, diferentes.

Por esa misma calle seguí subiendo para pasar por la Fontana del Tritone, pero se ve estaba en mantenimiento y no se veía nada por lo tanto no me descansé en lo absoluto y ya mate de por medio, seguí mi tranco hasta la Trinitá dei Monti, una escalinata que termina al bajar de esta en una fuente pegada a Piazza Spagna, multitud de turistas, ya pegando el calor de a poco se iban haciendo las 10:45 de la mañana.
Mi último punto lejano antes de seguir parando en otras cosas interesantes pero ya de vuelta, fue la Piazza del Popolo, una plaza enorme, en tono a todas las estructuras romanas pero nada desorbitante, me encontré con una plaza que lo que mas me llamó la atención fue el obelisco en el medio (obviamente con el sellito de la cruz arriba que desencaja a simple vista de todo el contexto), con escrituras en egipcio.

Ya pegando la vuelta, bajé derechito por Via del Corso, supuestamente la calle principal de comercios a la cual no le di mucha bola porque venía con mucho calor, pensando en un baño para eliminar el mate y en que a las 13.20 había el único tour guiado en español en el Coliseo.

Con buen tino me ubiqué y antes de irme de cabeza al coliseo pasé por una última fuente, pero una fuente especial que si, tengo que decirlo es ESPECTACULAR.
Esta fue la Fontana di Trevi, que maravillosa fuente, me faltan palabras para describirla, me encantó, es tremenda, fina, cautivante y lógicamente también, muy turística. A rescatar y a valorar mucho, la cantidad de policías en las inmediaciones de cuanta atracción turística uno vea en Roma, siempre hay policías en la vuelta que mantienen el orden, punto muy positivo en ese detalle para Italia.

Luego de no hacer todo ese show de tirar la monedita para atrás sin mirar, pelé una moneda de $1 con la mulita, y cara a cara con la fuente agradecí, no pedí nada y simplemente le agradecí a la vida por darme nuevamente la oportunidad de poder vivir cosas que las voy a llevar conmigo para siempre. Moneda de un peso, al agua pato... bue, al agua mulita!

12.30, mucha hambre y a unas 15 o 20 cuadras del coliseo, pasé por una rotisería italiana (aclaro esto, porque todos los locales que venden Kebabs y algo más, no los considero comida local), me pedí para llevar unos sándwiches, me confundí con los dos gemelos que me atendían, vacié la cisterna y me fui al coliseo entre agua y morfi.

Eran las 13 hs, llego al coliseo, varios guías turísticos NO oficiales me quisieron hacer caída con que no habían más tours en español y yo sin mucha bola me mandé, me fajaron con €21 por el tour guiado, entrada al subsuelo, al tercer piso y entrada incluida al Palatino y foro, es una vez en la vida y con lo que me gusta, ni me estreso.

Ahí fue cuando me di cuenta, "cabeza!!! estás adentro del coliseo :)".
Esperando a la guia, nos presentamos con una pareja de españoles, ellos de Asturias, viajeros constantes pero de metodología más sencilla, con su furgoneta se recorren cuantos kilómetros pueden y disfrutan de algo tan lindo como "hacer ruta". También, Nacho es un escritor frecuente que nos trae noticias y notas de sus diferentes destinos en su página de facebook Contufurgo.

En este tour eramos 7, 4 brasileros, 2 españoles y este uruguayo, quién desquitaría cada uno de los euros pagos con tantas preguntas :)
Entramos por la puerta donde salían los gladiadores muertos en el espectáculo, entramos a la arena y piré!!! mi sonrisa al recordar lo que viví y como me sentí lo dice todo.

Luego de una muy buena introducción por parte de la guía, nos dirigimos al underground, donde estaban los gladiadores, donde estaban las fieras y donde antes estaban los barcos que protagonizaban los combates navales, porque en el principio los cimientos del coliseo fueron de madera, por lo tanto se podían mover y montar espectáculos navales, ya luego, cuando estos fueron reemplazados por los que se pueden ver ahora, que fueron cimientos de piedra ya no se pudieron realizar y se siguieron haciendo los tradicionales combates hombre-hombre y hombre-fiera.

Estar ahí abajo fue genial, frente a frente por la puerta subterránea que traía a los gladiadores directamente del ludus ubicado a menos de 300 mts fuera del anfiteatro. Allí abajo vimos uno de los 40 ascensores sorpresa que hacía aparecer como de la nada animales al show, porque era eso, un show y de ahí el refrán, el pueblo necesita "pan y circo".

Subimos nuevamente a tierra y nos fuimos al 3 piso, piso cerrado al público en general al igual que el subsuelo, allí tuvimos una visión bastante diferente de la arena, ese piso fue el destinado a la clase más baja romana y a las mujeres, en total tenía 50 metros de altura y nos contaban que la estatua de Nerón si ahora no me falla la memoria, tenía 35 metros y estaba ubicada a 10 metros del mismo, osea que si uno miraba para atrás tenía un bicho enorme ahí en la espalda como chusmeando que pasaba ahí adentro jajaj que viaje debe de haber sido estar en esa época con todo eso. El coliseo era gratis y estaba abierto unos 170 días al año.




Terminado el tour, no quería dejarlo, así que le di toda la vuelta por dentro, contemplé la exposición de Constantino presentada en el interior del mismo y al cabo de un rato, por la puerta en la que los gladiadores victoriosos salían, me retiré.

En las afueras no perdí ni un minuto y me fui hasta el ludus a ver que había, ahí me encontré con unas ruinas con casi ningún turista, bueníiiiisimo!!!, me quedé viendo el semicírculo de entrenamiento y los restos de los cuartos de los gladiadores, interesantisimo para el que le guste.

Eran ya como las 3 y algo de la tarde, me quedaba todo el Palatino y los foros por visitar, increíblemente no tenía previsto sentarme a almorzar, pero si pude hacerme una parada para el heladito, que fue una garra al comprarlo en los puestos callejeros pero bueno, era lo que había.

Terminado el tramite helado me mandé, el Palatino era la zona de la casa de los nobles incluidos los emperadores y por ende una zona muy amplia, con mucho verde y tiempo que me demandaría para recorrer.

Hay que poner imaginación porque más allá que se conservan parte de las estructuras, no es lo que era para nada, caminé, recorrí, miré y disfruté del calor, el sol, el ambiente, la historia y porque no, de seguir de vacaciones.

Ya sobre las 5 de la tarde me pinché, no me daban más las piernas, hacían 7 horas y pico que había salido y no había parado, me di 5 minutos de relax y retomé la marcha, había que aprovechar antes que empezara a caer el sol.

Terminando el Palatino me dirigí a los foros, donde están los arcos, estos arcos con una historia tremenda entre esta la del candelabro que está en uno de ellos y representa el robo del tesoro de Roma en Jerusalem, con parte del cual se construyó el Coliseo y que luego, en su hurto y desmedido desvalijamiento, fue donador de piezas para el levantamiento del Vaticano.

Cómo algo para sobre resaltar en todo que la verdad vale todo la pena mirar y con detalle, está el altar donde se le rinde tributo a Cesar, quién fue cremado pero que igualmente hasta el día de hoy, allí dentro, donde se le realizó hace tantos años ese altar para su devoción, la gente continúa dejandole flores.





Así se terminaba mi jornada turística en Roma en este día y medio en la ciudad, era turno de el almuerzo-cena y sin dejar de caminar me fui al mismo restaurant de la noche anterior pero con un poco más de grela, esta vez salió nuevamente la cerveza pero con una pizza más grande y completa, las mismas tostadas gigantes y de postre me clavé una palmita gigante, un café con leche tamaño familiar y unos profiteroles, son tipo como trufas pero rellenas de crema, eran 3 con baño de chocolate, pa! 30 euros pagué pero me partí la boca mal... los de la mesa de al lado no podían creer como seguía pidiendo comida y no paraba, no les dejé ni las migas.

De noche pensaba ir a la fuente de Trevi para verla de noche pero pintó charla con el colombiano del hostel, hablando del gorila que no paró en toda la noche, de historias de los carabinieris y aindamais.
Opté por hacerme unos tapones de oído con papel higiénico, el león rugió, yo dormí un poco mejor y el resultado fueron solo dos veces que me desperté en la noche, no estuvo tan mal, AGRRRRRRRRRR!!! :S

El miércoles, mi último día en Roma lo había destinado a conocer el Vaticano, para esto habíamos arreglado con mi nuevo compañero de cuarto, un mexicano de 26 años, estudiante de odontología que como yo, se había venido a estudiar inglés al exterior, salvo que el a Londres, ir bien temprano por el tema de filas y todo eso.

Metro mediante, que no pagamos porque no estaban las barreras, llegamos al Vaticano, ya arrancamos mal cuando me sugirieron que no fuera de short sino que de pantalón largo porque no me iba a dejar entrar. Ya iba predispuesto a calentarme y esta pelotudez me hizo quemar sin haberme siquiera subido al puto metro.
Bueno, la cosa que llegamos y cuando íbamos a entrar a la Plaza pegamos la vuelta y decidimos ir al museo, ya que yo tenía mi pasaje a Florencia a las 17 horas y nos habían dicho que el museo era muy grande.
Tal cual, lo sería, pero antes de entrar tuvimos que pasar control tipo aeropuerto de scanner, luego la entrada que salía 16 euros y nosotros, el con su tarjeta de xico y yo con mis tarjetas de estudiante vencidas hace meses lo sacamos por 8 euros la entrada. A todo eso yo miraba la cantidad de guita que subía las escaleras, si uno multiplicara 16 euros por cada ciudadano que estaba pasando, esto por hora y por día, semana, mes y sin contar, luego souvenirs, audio guía (que venía sin auriculares, si querías auriculares tenías que pagar 1.50 euros más jajajaj El Vaticano, caridad, sencillez, curro, circo).

Pagamos la audioguía, y nos mandamos, estuvimos unas 3 horas adentro, voy a resumir que todos los objetos más interesantes en cantidad están ahí, quizás uno pueda ver cosas tipo la mona lisa, o una torre, o el David, o cosas así en diferentes lugares pero de a uno, ta! ahí hay muchos y están todos bueno, todo junto adentro del Vaticano. Al salir miraba una cabeza de estatua de mármol que te venden de souvenir y sale solo 400 euros, calcular nomás una estatua completa, más el material que es y la historia que tiene, ahora eso multiplicarlo por todas las estatuas que hay y eso, contando que es lo que a uno lo dejan ver jajajajja muuuucha guita, es tal cual eso, una empresa milenaria con un marketing tan incorporado en el ser humano que se transforma en cultura.

En camino a la capilla Sixtina muchos grupos con guia, uno de ellos era de orientales, con su pasito apurado de 20 centímetros iban pechando cuanto cuerpo viviente se cruzaba, en una el macho alfa guia pecha a la hembra alfa guia de otro grupo, esta lo caga a pedos en inglés al oriental alfa, este se pone colorado y hace unas morisquetas de oriental vejiga y sigue sin decir una palabra, pasamos un primer corredor y en el siguiente cuando voy a cruzar una puerta media chica se me cuela un orientalcito, me encaja cuerpo y quedamos trancado, lo miro desde el quinto piso ya que me llegaba al ombligo con suerte y este hace fuerza para pasar, ya quemado de que estuvieran de vivos le tiro una patada para talarlo y que coma piso jajajajja pero me quería matar, podrás creer que me salta la pata el muy hijo de puta!!!! noooo me dejó de las chapas, pero antes que lo perdiera de alcance le tiré otro latigazo que se lo puse en el tobillo y el orientalcito nada, siguió, me garron y no muto.... El mexicano me seguía hablando de los techos y todo lo que había y yo lo único que pensaba era, adentro del Vaticano y todo, a un oriental de estos me tengo que llevar puesto de vivo o morir en el intento.
Así fue, antes de entrar a la capilla Sixtina, me cruzo con el escuadrón de los garroneros con ojos más pequeños, y con mi mochila tamaño un torso de ellos hice movimientos bruscos mirando las paredes y ta, se la puse en la espalda al oriental guía turístico macho alfa, no hubo sangre pero por lo menos hubo una devolución de IVA.

Cuando entramos a la capilla Sixtina, adentro tienen 6 guardias de seguridad para que no saques fotos, andan finos eso si, me pongo a mirar el fresco de  Miguel Ángel y ta, después de media hora nos vamos con el mexicano, cuando estábamos saliendo y al pasar por como 3 puestos de souvenires adentro de los pasillos le pregunto, "che, en la capilla de San Pedro es que está la parte esa que se tocan los deditos los dos botijas?" "no eso es en la sixtina" "anda!, donde estuvimos?" "si, no la viste?" "na que se yo, ni idea que era ahí, me chupa un huevo".... y bue, cosas que pasan ;)

Salimos y nos mandamos a la capilla de San Pedro, la iglesia más importante e imponente en el mundo, pero para esto, nuevos controles de seguridad, al salir una fila de la muerte pero lo mejor lo explico de esta manera, pensemos en Uruguay, feria de San Pancracio todos los 12, en la parada del bondi están todas las viejas, pero que pasa con las viejas, la vieja siempre se piensa que tiene prioridad por vieja y te primerea, uno por educación la deja,dice "que pase la vieja pobre" y no pasa nada, pero en San Pancracio son toooodas viejas, y ahí se cagan a palo las 20 viejas que esperan el bondi a ver quién sube primero porque claro, todas tienen preferencia por ser vieja, ahora esto proyectemosló a una fila donde habrían unas 1000 o dos mil personas, viejas, viejos, orientales y cuanto tipo de garronero se encuentre de por medio, fue caótico.

Casi llegando me puse monaguillo y en frente al balcón donde cada papa sale y habla, me saqué una foto muy religiosa con mi peinado lambida vaca y mi camisa abrochada hasta el último botón :) disfrutenlá, hermanos!





Antes de entrar, te pedían que te sacaras el gorro, te ofrecían la audio guia a 5 euros y tenías que luchar contra la corriente de jubilados que se desesperaban por entrar a la iglesia a ver el máximum de humildad católica, la basilica de San Pietro.

Era todo u oro o mármol, en el top 3 de papas con más fans estaba el de Juan Pablo II que la gente hacía fila para rezarle y mostrarle su devoción entre la paz de flashes, murmullo y banderitas de tours que indicaban por donde seguir, lindo para conectarse con el de arriba.
Yo por mi cuenta calculaba al metro cuadrado de oro unos 4 indígenas, no llegué a sacar la cuenta final pero me daba un genocidio en nombre del señor de novela, ah! pero que quedaba divino puesto esos caballitos gigantes de oro sin lugar a dudas, así la religión se representa mejor, los valores, los valores...

Ya bastante quemado y con cero interés de seguir ahí adentro, salí, me entretuve con los botijitas al estilo los amiguitos de la reina de Inglaterra que hacen todas esas pantomimas para cambiar el mando, bueno, acá era maso lo mismo pero con un atuendo re divertido, nosé si era tipo Contrafarsa, Aracalacana o cual, pero estaban re graciosos los botijitas esos, lo mejor fue ver todo el circo para cambiar la lanza y cuando terminaron, abrir la puerta corrediza de vidrio y meter las lanzas de cotelé porque no pasaban jajajajja ese fue el mejor resumen de todo el circo que vi en la Ciudad del Vaticano.

Eran las 14.30 horas, mi último tren salía 17 horas y se me había ocurrido con el mexicano, visitar algo más antes de volarme.

Fuimos hasta el castillo San Angelo, que como me había dicho la guía del coliseo, era el panteón de un emperador, y si, un castillo para un emperador ta razonable.

Ahí cruzamos el rio Fiume Tevere (no estoy muy seguro del nombre), y seguimos la costa hasta la Isola Tiberina, una isla en medio de ese pequeño rio, donde bien ubicado, se encuentra un hotel.
De allí, pasamos por el hipódromo, le mostré algunas cosas a lo lejos para que visitara en sus siguientes días y nos tomamos el metro hasta la terminal de trenes, llegamos al hostel, calenté agua para el mate, agarré las cacharpas, me despedí de Mauricio y me subí al tren, ahora, con destino a la ciudad de Florencia.

El viaje no tuvo mayores inconvenientes, solo que en el asiento frente al mio una señora se tuvo que cambiar porque le llovía la cabeza, le ofrecí una servilleta, se hizo la gata así que no me importó y seguí con mis 4 sándwiches y cumbias tranqui.
La compañerita de banco era una italiana preciosa, sonrisas tímidas se conectaron, yo como un señor mantuve mi compostura :P ella se bajó, me regaló una última sonrisa y yo para armonizar el viaje, me armé el mate. El panorama se pintó perfecto, tren medio vacío, atardecer, calorcito, yo sentado contra la ventana con un paisaje maravilloso, con tiempo, un mate recién armado, mi música y muchas anécdotas para recordar, aún me quedaba conocer Florencia y volverme al otro día a Pisa para embarcar hacia Dublín.

Llegué ya sin sol el miércoles de noche a Florencia, como pude traté de encontrar el hostel ya que no tenía mapa, no había a quién preguntarle y no tenía idea como llegar, me costó pero en media hora llegué al hostel. Una buena al fin pegaba, había pagado 15 euros por un cuarto para 10 y me mandaron para uno de 3, vamo arriba!

Me pegué un duchazo mortifero, ahí nos presentamos con un argentino, pero como el ya había vuelto yo le pregunté que había visto como para comer algo medio sencillito y ta, así fue como me largué hasta unas plazas, tremenda la iglesia de Florencia, hasta hay una puerta toda de oro con una reja que marca una buena distancia para que nadie la pueda tocar... como se diría del Vaticano, es bien ostentoso.

Ahí metí un calzone, cervecita y una pizza por 10 euros, bastante bien.
Me tomé una hora para caminar y ver la ciudad por la noche, me perdí lógicamente, terminé en otras plazas muy interesantes y al cabo de un rato me ubiqué nuevamente y llegué sobre la media noche al hostel, la idea era aprovechar la mañana ya que tenía que estar a las 16 hs en Pisa para tomarme el avión.

A las 9 ya estaba arriba, 9,30 baño, bolso y check out pronto, solo faltaba calentar agua para el mate. Nos ponemos a hablar con este argentino, Ricardo de Buenos Aires, abogado del poder judicial argentino, ahí hablamos de salir juntos a ver si podíamos hacer un tour a pie gratis temprano.

Salimos, nadie nos sabía decir, chequeamos por internet y luego de un desayuno a lo italiano, ahí de dorapa en una barra, nos fuimos hasta la plaza sobre la terminal para hacer el tour renacentista de las 11 am. Para achicar la espera arrancamos el mate juntos, y nos pusimos a charlar con unas chilenas que se sumaron al tour aunque no tomaron mate.

Medio embole se hizo el tour, lo mejor fue una estadounidense (me quema que cuando le preguntas de donde son te dicen la ciudad, porque mierda tengo que saber donde queda California, Nueva York, etc? yo te digo soy de Montevideo y te la tiro como que tenés que saber?, fa me queman!!!), que se me arrimo y me preguntó del mate, me dijo que lo conocía y toda entusiasmada me preguntó si podía probar, se tomó un mate, yo con el calor que hacía ni bola le di a la de rasgos orientales procedente de EE.UU., y se quedó toda emocionada, le contaba a la amiga a que tenía gusto, etc, al seguir el tour desaparecieron, conjetura 1- no querían dejar propina, conjetura 2-hicieron cebo hasta poder garronearme un mate e irse ... mmmm nosé.

Vimos un par de cosas más, el tour terminó, no estuvo mal pero no era perfilado a lo que me puede interesar, tenía una hora y media antes de irme y nos despedimos de las dos chilenas, con el argentino pasamos por la estatua de Perseo y una que creemos es un David trucho, de ahí levanté mi bolso del hostel y nos fuimos al mercado local a comer un lampredotto con vino tinto, el lampredotto es un refuerzo de estomago de vaca... golón!

Muy linda la feria sobre las calles del mercado y como siempre, los mercados son lo mas grande que hay y especialmente si a uno le gusta degustar la comida local, así que ahí nos fajamos con ese refuerzo de pura grasa y un vinito tinto, el se fue al segundo tour de la tarde y yo seguí rumbo a pegar la vuelta.

Llegué a Pisa a las 15 horas, me bajé solo por un break de helado, me fui hasta la plaza, me pedí el más grande que tenía con 3 gustos, le di de tapun y me fui en bondi al aeropuerto, la vuelta esta vez fue buena, el vuelo estuvo bien y al llegar a Dublín no me rompieron las bolas mayormente.


Una experiencia impresionante en Italia, me encantó, no fue del todo taaan caro y las cosas que viví, me robaron una sonrisa, y por estar alegre y vivir pavadas divertidas pago lo que tenga y sea necesario.


De mis mejores viajes en Europa por no decir el mejor.




Juan Patrick
"Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida" Confucio (551 ac - 478 ac) filósofo chino
     

1 comentario:

  1. Impresionante, otro pais mas tachado, lampredotto, Fontana di Trevi moneda mulita, Roma, Pisa, Firenze! A seguir asi!, ahora de nuevo Dublin pero con aires renovados, Abrazo Juan. Conrado

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